El viaje introspectivo, artístico y profesional de la periodista y artista visual Mireia Sentís representa un verdadero ejercicio de pasión. La Sra. Sentís, guiada por sus numerosos intereses y curiosidades, sobre todo en el ámbito de la historia y la cultura, ha explorado estos temas durante décadas en diferentes formatos. La primera obra de Sentís que yo encontré fue su documental “Héroes invisibles,” que cuenta la historia de un grupo de afroamericanos que viajaron a España durante la guerra civil para luchar por su visión de la justicia.

Es una conmovedora historia sobre empatía, generosidad y sacrificio, sobre todo teniendo en cuenta la carga de la opresión que los afroamericanos han soportado desde siempre en los Estados Unidos. La historia profunda ejemplifica el dicho de Dr. Martin Luther King Jr. quien dijo que “la injusticia en cualquier parte es una amenaza a la justicia en todas partes.” Las distintas obras de la Sra. Sentís son un refrescante recordatorio de que no es necesario ser afroamericano para interesarse en las vidas de los afroamericanos. Además, no es necesario ser español para fomentar la comprensión de la guerra civil española y la sociedad española.

La búsqueda de la justicia en todo el mundo debe inspirar a todos los seres humanos un enfoque y una compasión que relegue las divisiones comunes, como nacionalidad, raza y religión, a un segundo plano. Más que nada, la trayectoria profesional de la Sra. Sentís subraya la importancia de una acción deliberada y concreta. Estas búsquedas son la máxima expresión de nuestra humanidad y vale la pena emprenderlas, aunque el viaje sea largo y costoso.

RP M Sentís - E Balcells - Arts Santa Mònica, 22 set 2009

¿Nos podría, por favor, contar un poco su recorrido profesional ?

Mi  carrera profesional es un poco accidentada porque se ha ido adaptando a mis intereses. No tengo una carrera universitaria sino títulos de profesorado en varias lenguas (me crié en París y estudié dos años en Inglaterra —Oxford— y dos en Italia —Perugia y Florencia—). Mi primer trabajo fue de intérprete de francés e italiano en un congreso de angiología en Barcelona. Con ese dinero y el que reuní ayudando  a mi padre en su trabajo, me fui a NY donde, después de unos exámenes de ingreso, entré a trabajar en Las Naciones Unidas, en una sección llamada Reference Section. Dos años después lo dejé. Quería dedicarme al mundo del arte. Ingresé en una escuela de televisión en NY y empecé a enviar pequeñas películas sobre artistas españoles que ahí exponían, a un programa de televisión en Barcelona. De ahí me surgió una oferta. Regresé a España donde trabajé en televisión unos 7 u 8 años. Como reportera, presentadora y finalmente directora de mi propio programa. Cuando empezaron a ofrecerme programas que no me interesaban, me puse a escribir. Regresé a NY desde donde colaboré con varios periódicos y revistas; principalmente con el diario El País. Después de unos años me ofrecieron, en Madrid, empezar una publicación cuatrimestral de arte y pensamiento dirigida por Borja Casani, una persona muy interesante. Confeccionábamos  la revista entre cuatro personas. Duró dos años. Los capítulos que ahí publiqué de mis vivencias en SoHo, se convirtieron en un libro, Al límite del juego, sobre la vanguardia artística estadounidense más heterodoxa.  Entonces me trasladé a Los Ángeles, donde empecé a trabajar en mi siguiente libro: En el pico del águila. Una introducción a la cultura afroamericana  que conté a través  de 16 entrevistas a artistas e intelectuales de la talla de Amiri Baraka, Cornel West, Ishmael Reed o Angela Davis. Actualmente dirijo, junto a José Luis Gallero, BAAM, una colección de libros de autores afroamericanos. Y sigo escribiendo y publicando. Sobre todo ensayos.

Paralelamente a todo esto, soy artista y he expuesto durante años en varios lugares y países. Utilizo la fotografía como medio para pensar. También he sido durante unos años comisaria de exposiciones en grandes centros y museos.

Una parte importante de vuestra carrera se desarrollo en Estados Unidos… ¿Qué explica esa voluntad de haber dejado España?

En realidad no me fui de España. Yo crecí en París y mis padres regresaron a España cuando yo tenía unos 13 o 14 años. A los 17 me enviaron a estudiar fuera. Nunca quise “irme” de España. Mi impulso fue otro: no tenía una vocación, no sabía a qué dedicarme que realmente me apasionara y pensé que NY era un lugar donde, dado que existen tantas opciones, podría quizá encontrar la mía. Estaba claro que sería en el terreno de la cultura, pero no sabía por donde empezar. Mi trabajo en la ONU me dio tiempo para pensar y verlo claramente: lo mío era el arte y la escritura.

Notamos en sus diferentes trabajos un fuerte interés por el arte y la historia en general, con una dominante vinculada a la historia afroamericana. ¿Cómo explicáis esta dominante?

Me cuesta  “explicar” los pasos que he dado en mi vida. Funciono por intereses. Cuando algo me apasiona, allá me meto. El periodismo sirvió para eso: para introducirme donde me interesara, comprenderlo y ordenarlo en mi cabeza. Cuando llegué a NY me interesó el mundo hispano. Hasta escribí sobre el Spanglish. Luego me adentré en el negro. Me parece el colectivo más interesante de Estados Unidos. En parte porque sin la aportación de su cultura, Estados Unidos sería un reflejo del mundo anglosajón. Afroamérica define América. Es un colectivo con una historia desconocida para un gran público y con una situación muy peculiar: tratado como inmigrante y no como el más representativo de América; el que ha dado la música clásica del siglo XX. No cabe duda de que el jazz define Norteamérica. Quizá mi tiempo trabajando en la ONU hizo que los afroamericanos no fueran ajenos a mi vida diaria.

De hecho, me parece que el documental “Invisible heroes” constituye un puente entre su interés por el mundo afroamericano y la historia de su país de origen.¿Cuándo habéis oído hablar por primera vez de la historia que ha llevado a la creación de este documental?

Me compro muchos libros de escritores afroamericanos. De hecho tengo, en Madrid (soy de Barcelona, pero vivo en Madrid) una biblioteca afroamericana de consulta. En cuanto a los antecedentes de Héroes invisibles: un día descubrí en un almacén de bicicletas en el East Village Mississippi to Madrid, la autobiografía de James Yates, un afroamericano que formó parte de la Brigada Lincoln. Cuando lo acabé, le conté la historia a Alfonso Domingo, un documentalista amigo mío, especializado en nuestra guerra civil. Él nunca había oído hablar del pequeño contingente afroamericano de la Brigada Lincoln. Ahí mismo surgió la idea.

¿Cuál ha sido vuestro papel en la creación de este documental (Invisible Heroes)?

Yo descubrí el libro y lo pasé, para su lectura, al cineasta. Mi papel desde entonces fue trabajar con él. En un momento dado me vine a NY a buscar dinero para el proyecto. Dinero que nunca encontré. Pero sí me encontré, por casualidad, con un amigo, Jordi Torrent, también cineasta, que al oír mi proyecto me dio la sorprendente noticia de que él había conocido a James Yates y lo había entrevistado en varias ocasiones. Nunca había hecho nada con el material. Por falta de dinero y de tiempo; no de interés. Decidimos unir fuerzas. Para los créditos decidimos que los repartiríamos de la siguiente manera: ellos serían co-directores y los tres co-productores y co-idea original. Tenemos claro que ha sido un proyecto totalmente a tres manos, donde cada uno, a menudo, ha jugado papeles entremezclados. Por otra parte, y ya por mi cuenta, he publicado el libro de Yates en BAAM.  También he escrito sobre este tema en algún periódico. Siempre con el mismo resultado: gran interés por parte de un público que desconocía esta parte de la historia de la Lincoln.

¿Por qué, en su opinión, que haya sido en Estados Unidos o en España, esta historia se queda relativamente desconocida?

En un contingente de 3000 soldados norteamericanos, los negroamericanos eran solo alrededor de 85. El propio número sería una de las razones. Otra es que si Estados Unidos necesita un mes de historia negra para difundir parte de su propia historia por ser aún muy desconocida, imagínense en España…  Nuestro documental y la publicación del libro de Yates en español, nos hace muy felices: hemos rellenado un hueco; hemos dado a conocer un trozo de historia. Una historia de gente generosa.

Para poner todo esto en su contexto histórico de la época, ¿puede aclararnos las razones que han llevado al estallido de esta guerra?

La guerra civil española es un tema muy complicado y yo no soy historiadora. Así que someramente: fue una guerra que, quizá como todas, incluyó lucha de clases, de religión, de diferentes y marcados nacionalismos, de ideas políticas contrapuestas. España, en 1936 —año en que estalló la guerra—, era una república. Un gobierno escogido por el pueblo. Pero era un país muy pobre, con una economía atrasada, una oligarquía terrateniente preocupada por sus beneficios e inamovible en cuanto a cambiar su estructura. Existía una enorme diferencia entre ricos y pobres y la clase media era limitada y, por lo tanto, no suficiente para mantener el equilibrio entre unos y otros. Así, las tensiones entre derechas e izquierdas se extremaron sumamente. A todo esto hay que añadir que la iglesia católica, de gran fuerza en España, se sentía amenazada con el espíritu anticlerical de las izquierdas que, debido a la situación económica, iban creciendo. La violencia entre unos y otros era cada vez más presente y el gobierno republicano no era capaz de mantener el orden público. Así es como la derecha, encabezada por los militares y respaldada por la iglesia, dio el golpe de estado y derrocó el gobierno escogido por el pueblo. Lo que dio paso a la guerra civil

Una de las características de esta guerra “civil” es la afluencia de los combatientes extranjeros que se han unido a las filas del ejército republicano formando lo que hemos llamado las “brigadas internacionales”. ¿Puede decirnos mas sobre estas brigadas internacionales?

Europa también estaba atravesando un proceso similar al de España: tensiones económicas y sociales que llevaban a grandes confrontaciones. Se enfrentaban dos sistemas: el  fascistas y  el comunista; dos formas de entender la sociedad. España se convirtió así en el preludio de la segunda guerra mundial. Un ensayo, como  se ha dicho. La primera vez que se bombardeaba población civil. Los voluntarios extranjeros eran, en su inmensa mayoría, comunistas. Se alistaron de todas partes. En total 54 países y 59.500 combatientes. Murieron 15.000. Los batallones tenían diferentes nombres. El batallón –o brigada- Garibaldi era el italiano, el Thaelmann, alemán. El Juarez, mexicano; Mac-Pap el canadiense. Los combatientes más numerosos fueron los franceses —10.000— que componían los batallones André Marty y el Commune de Paris. El norteamericano se conoce como la Brigada Lincoln. 3.000 integrantes. Como hemos dicho, todos ellos venían a combatir el avance del fascismo en Europa.

“Invisible heroes” es aún mas interesante ya que en el momento en el que estos jóvenes hombres “negros” se comprometieron para luchar con los republicanos españoles, todavía se producían linchamientos en Estados Unidos. ¿Usted cree que los españoles y el mundo en general se dan cuenta del fuerza simbólica del compromiso de estos jóvenes hombres “negros” americanos en este conflicto?

No, no se dan cuenta de la fuerza simbólica por la sencilla razón de que como hemos mencionado más arriba, la mayoría de la gente no sabe este pasaje de la historia. Pero cuando les llega la información, creo que sí, que se dan cuenta. Por lo menos en este tema incide Héroes invisibles. El documental también explica la invasión por parte del gobierno fascista italiano de Abisinia, único estado negro independiente en la época. Los afroamericanos se volcaron en la ayuda a ese país, pero al no poder apoyarlo (Norteamérica bloqueó toda ayuda) se volcaron en la guerra civil española que también veían como combate al fascismo que se iba apoderando de Europa.

¿Ha sido fácil encontrar archivos y eventualmente testimonios de personas todavía en vida o que habían sido entrevistados por su alistamiento durante el conflicto? ¿Cuál has sido la metodología utilizada para realizar este documental?

Parte del metraje del documental ya lo tenía filmado Alfonso Domingo quien había entrevistado a varios combatientes cuando aún estaban vivos. Cuando nosotros nos metimos en este proyecto prácticamente habían muerto todos ellos. Pero se decidió incluir sus testimonios al lado de los historiadores que se han entrevistado para este documental. Conviven así entrevistados ya desaparecidos con los que aún están entre nosotros. Era la única forma de contar la historia a través de los propios participantes, resultando así en un documental vivaz y directo. Dar voz a los combatientes, aunque ya no estuvieran vivos, nos pereció importante. El hilo conductor es James Yates, también desaparecido y cuyo metraje era aún inédito. Mucho del metraje de la guerra civil está en archivos: tanto en la filmoteca española como en los archivos de la Lincoln situados en la Tamiment Library de NYU donde se encuentran, además, muchas fotos. También encontramos parte de nuestro metraje en la red.

Uno de las lecciones que saco de este documental en el plan personal, es el hecho que el deseo de justicia contribuye a abolir la noción de raza y de color de piel para focalizarse únicamente sobre la búsqueda de lo justo. ¿Cuál ha sido su sentimiento al terminar este proyecto?

Mi sentimiento es que cuanto más conozcamos “al otro”, más comprenderemos que somos todos iguales. Que la raza es una construcción social y económica. Y que la historia, siempre escrita por los vencedores, tiene diferentes puntos de vista y, por lo tanto, diferentes versiones. Al acabar este proyecto, no creo haber tenido un sentimiento diferente a cuando escribo o publico libros: es un paso más en mi labor de dar a conocer lo que resulta ajeno y por lo tanto se juzga por otros parámetros a los usuales en cada comunidad, grupo de individuos o países.

Si tuviera que comparar la acogida de vuestro documental en España y en Estados Unidos,  ¿Cómo ha sido?

En España es un documental que se analiza mucho. Los espectadores están más preparados para aportar comentarios políticos. Suelen discutir sobre los motivos de la guerra en sí. Este documental obviamente simplifica la guerra:  parece como si hubiesen habido malos y buenos. Como hemos visto más arriba, el tema es muy complejo. Así como la derecha formaba un grupo más compacto, la izquierda estaba muy dividida y sus diferentes facciones luchaban entre sí.  En Estados Unidos se da más importancia a la participación de los afroamericanos, tema que sorprende mucho ya que poca gente lo conoce. Y muchos espectadores que no sabían de la guerra civil española quedan muy agradecidos por haber sido introducidos al tema.

¿Qué representa la guerra civil para las jóvenes generaciones en España?

La guerra civil española está muy presente aún en España. La creación de la ley de la memoria histórica (2007) muestra hasta qué punto quedan cosas por resolver. Las jóvenes generaciones están interesadas en saber qué ocurrió. También comprenden que es un capítulo que se tiene que superar. El poeta Antonio  Machado, a principios del siglo XX, lanzó el concepto de que existen dos Españas. Cuando estalló la Guerra Civil, se recordó mucho este concepto.  Y siguen existiendo dos corrientes de pensamiento político muy antagónicos.

¿Es un tema de conversación común en las familias españolas? ¿O es una parte de la historia que preferimos ocultar?

La siguiente generación a la guerra civil no oyó mucho hablar de ella pues la anterior, la que participó o sufrió la guerra, no tenía ganas de seguir hablando de algo tan doloroso.  Tampoco era fácil en medio de una dictadura. Pero dos generaciones después, es un tema del cual se habla abiertamente y con interés. De hecho numerosos escritores actuales centran sus novelas en la época de la guerra civil. Es un tema muy, muy presente.

¿Puede hablarnos de la biblioteca afroamericana que habéis creado en Madrid?

Es una aventura muy personal Se accede a ella con cita previa. Existe para aconsejar e informar sobre cualquier tema de la cultura negra norteamericana a cualquier persona interesada (arte, filosofía, estudios de género, política, historia, literatura…)  Obviamente no tengo todo, pero sí lo suficiente como para abrir el camino a cualquier tema que se quiera indagar. Entre otras cosas, hemos dirigido a alguien que está escribiendo un master sobre el artista David Hammons; hemos aconsejado a una editora que quería incluir poesía femenina afroamericana en un libro; hemos logrado que traduzcan e incluyan la autobiografía del cowboy Nat Love en una recopilación de historias sobre el Oeste Americano; hemos ayudado a una catedrática afroamaericana en su labor de reunir información sobre el escritor Frank Yerby que después de vivir durante 40  años en España y hacerse español, está enterrado en nuestra tierra.

De momento BAAM es una biblioteca poco visitada. Pero aún así vale la pena sostener el proyecto pues es único en el país. BAAM mantiene un Facebook con noticias, artículos, etc..  referentes a afroamérica.

https://www.facebook.com/pages/BAAM/740148382673029?ref=hl

Traduce y edita numerosos libros en español sobre el tema afroamericano, ¿esta temática recibe mucho interés ahí?

La colección BAAM ha publicado, por el momento, siete libros. Somos una aventura joven. Tenemos dos más en producción y dos en preparación. Entre que España es un país más bien pequeño y que el tema afroamericano es de interés minoritario, vendemos poco. De algunos títulos imprimimos mil ejemplares, de otros 750. Ningún título había sido previamente traducido al español. La colección tiene como finalidad cubrir diferentes etapas de la historia afroamericana. Empezamos con Escritos sobre España de Langston Hughes, una recopilación nuestra de todo lo que Hughes escribió sobre o desde España (como corresponsal, poeta, memorialista) y el libro de Yates ya mencionado. Eso cubría una relación importante si bien desconocida  entre España y afroamérica. Seguimos con la era Reagan:  ensayos de  June Jordan e Ishmael Reed (Technical Difficulties y Airing Dirty Laundry, respectivamente). Seguimos con la época del Renacimiento de Harlem: la novela Cane de Jean Toomer y el libro más importante sobre esa época, When Harlem Was in Vogue del premio Pulitzer David Levering Lewis. Ahora estamos en los sesenta: la historia de los Black Panthers contada por Elaine Brown en Taste of Power y la primera antología que existirá en español de los ensayos de Angela Davis, antología que cubre sus escritos hasta el presente. Ambas mujeres trabajan el tema de la prisión, pendiente de revisión y tan presente actualmente en EEUU. Estamos preparando algo sobre la literatura de esclavos y sobre la era post-black.

¿Qué opina sobre el contexto político actual en España, especialmente con la emergencia del partido “Podemos”?

Pienso que España ha acabado la era postfranquista durante la cual se han repartido el poder dos únicos partidos. Ha llegado el momento de que partidos más minoritarios también estén representados. España tendrá que ser gobernada pluralmente, si quiere acabar con un clima que ya nos llevó a la guerra civil…

¿Cómo ve el futuro de España a medio plazo?

El futuro de España no está separado del de Europa ni del resto de países. Creo que estamos acabando una etapa de la historia y abriendo otra. El sistema capitalista está dando signos de cansancio…

¿Cuál es el próximo proyecto sobre el que esta trabajando?

Los libros de BAAM, una serie fotográfica, titulada Words, que acaba de ser expuesta en IUP (Indiana University of Pennsylvania) y lo será próximamente en Madrid, prólogos a un par de libros… y la vida sigue.

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